Saltear al contenido principal
Una Casa Ordenada

Una casa ordenada

LA VISIÓN DE UNA INTERIORISTA

Todas las búsquedas en Google sobre «casas ordenadas» nos ofrecen consejos para tener cada cosa en su sitio, despejar las estancias o trucos para conseguir más espacio.

¡No estamos de acuerdo!

El orden no es retirar todo, no es despejar, no es vaciar, ni buscar más espacio para acumular… Entonces, ¿qué es el orden? El orden es uno de los grandes conflictos en cada casa y, sin embargo, es una herramienta para sentirse a gusto, para ti y para los demás.

El orden es planificación y criterio.

Antes de mover los objetos de un lado a otro o colocarlos donde «deben ser colocados», hay que realizar una labor un poco de psicología, de estudiar muy bien nuestras costumbres para saber qué funciona, qué nos hace la vida más fácil… según nuestro estilo de vida o nuestro modelo de familia.

 

Todos somos diferentes y las casas deberían ordenarse según sus habitantes, no según los espacios, ya que una misma casa puede organizarse de varias maneras. Da igual si tu casa es pequeña o grande, ya que no por tener más capacidad estará más ordenada. Una casa grande te dará más calidad de vida, pero no debes buscarla para tener más espacio. El orden va antes que la capacidad o el tamaño de la casa.

IMG_4693

Una vez entendida la casa, comienza la planificación. Debemos establecer espacios definidos con un orden visual claro que nos ayude a entender la función de cada espacio con un simple vistazo. Nadie llega a una casa con un libro de instrucciones, por eso, debemos recibir información visual, las casas tienen que entenderse solas.

Todo vale…pero con criterio! Podemos mezclar ambientes pero con mensajes claros que te indiquen sus usos, la casa debe darte información visual intuitiva. Por ejemplo, podemos tener una mesa grande, alargada y colocar un ordenador en uno de los extremos y unos individuales en el otro extremo, que te indican los distintos usos de la mesa. Desorden sería un abrigo encima de la mesa.

IMG_0862-webm

Además, buscamos armonía en el conjunto, pensando de forma consciente el lugar de cada elemento para que nos facilite la vida, tenemos que colocar las cosas donde realmente las utilicemos, que tenga una función clara y, sobre todo, que no molesten. La casa debe fluir, tiene que ser fácil y cómoda.

Todas nuestras cosas, todo lo que se usa, lo que tiene un sentido es orden. Por el contrario, lo que molesta, lo que no tiene una función o no utilizamos nunca eso es desorden y deberíamos ser capaces de deshacernos de todo aquello que no nos gusta, que no utilizamos o que no tiene una función.

IMG-20130903-WA0006

Por ejemplo, podemos colocar una manta o unos cojines en el suelo, todo lo que se usa, que tiene un sentido eso es orden, el desorden es el caos. Si algo molesta, si no tiene una función, es desordenado. Un mueble en medio del salón no es desorden, puede ser una pieza singular siempre que tenga un sentido. Sin embargo, cuatro sillas en una esquina nos da la sensación es de estar de mudanza.

cocina

En una estancia con tanto uso como la cocina pensaremos el lugar de cada elemento con criterio, si tenemos muchas cacerolas, las ordenaremos según la utilidad de cada una de ellas. Además, hay elementos a los que deben poder acceder todo el mundo como el pan, y otros de uso puntual como la lejía, que pondremos al fondo de la cocina. Sin embargo, elementos como los platos, vasos, cubiertos, la jarra…debemos darles un lugar fuera de la cocina, deben estar colocados de paso al comedor.

IMG_0875-web

En resumen, la clave para conseguir orden es planificar el manejo global de la casa, entender a sus habitantes, sus necesidades y su estilo de vida. El resultado será una casa mucho más funcional, más agradable y, sobre todo, un lugar con personalidad donde te sentirás siempre a gusto.

 

 

Compartir
Volver arriba